Antes de realizar la lectura de los dos primeros capítulos de este libro yo tendía a considerar casi como sinónimos las palabras: imaginar y fantasear, pese a que evidentemente no lo son, también estaba convencida de que la imaginación de los niños era mucho más rica que la de los adultos debido a que ellos no tienen tantos prejuicios y por tanto pueden dar rienda suelta a su imaginación. Pero realmente esta lectura logro cambiar mi punto de vista y convencerme con buenos argumentos.
Para poder convencerme sobre la riqueza superior de la imaginación de los adultos, tuvieron que pasar algunas páginas y tuve que asimilar algunos conceptos o términos por así decirlo. El primero de ellos es definir que es la tarea creadora, el autor nos dice que llamamos tarea creadora a toda actividad humana generadora de algo nuevo. Podemos decir que la tarea creadora del hombre se encuentra relacionada con los dos tipos fundamentales de impulsos que en él se presentan; el primero es el reproductor o reproductivo, este se encuentra relacionado con nuestra memoria ya que dice que nosotros reproducimos o repetimos normas de conducta creadas y elaboradas previamente o rastros de antiguas impresione, en pocas palabras hacemos, copiamos o nos apegamos a coas, normas o cualquier cosa que hemos visto o experimentado con anterioridad; por lo cual podemos deducir de lo anterior que en realidad nosotros lo seres humanos no creamos nada nuevo, solo nos limitamos a repetir lo que ya existe. Ahora pasemos al otro impulso humano o actividad que es la que combina y crea, se preguntaran porque se dice que esta actividad combina y crea, esto es porque esta actividad engloba todas las acciones humanas en las que se crean nuevas imágenes u otras cosas que no sean solo reproducciones literales de experiencias vividas, puede estar basadas en experiencias anteriores pero no ser una réplica como tal y he aquí donde entra la imaginación.
La imaginación es la base de toda la actividad creadora y podemos encontrar sus manifestaciones en la creación artística, científica y técnica. Los indicios de la actividad creadora los podemos encontrar desde la infancia y más claramente en los juegos de los niños, he de aquí de donde yo sacaba mi conclusión acerca de que la imaginación de los niños es mayor que la de los adultos ya que los niños puede divertirse horas con un caja de cartón imaginando que es una nave espacial, pero en fin; en los juegos de los niños podemos observar los procesos creadores durante la infancia ya que sus juegos no se limitan a recordar experiencias vividas sino que las reestructuran y las combinan elaborando realidades alternas y nuevas. La habilidad de combinar lo antiguo (es decir experiencias pasadas) con lo nuevo es lo que sienta las bases de la creación.
He aquí la parte interesante del tema, por si tu también te lo preguntabas claro está, ¿Cómo se produce está actividad creadora basada en la combinación? Y ¿cómo se desarrolla, nacemos con ella o qué? Bueno pues esta actividad creadora es el fruto de un proceso largo y paulatino, he aquí cómo me convencieron de creer que la imaginación y la creatividad de un adulto son mayores que las de un niño.
Otro punto importante para comprender la actividad creadora es tener claro cuáles son los distintos tipos de relación que existen entre la fantasía y la realidad en la conducta humana, aunque parezca imposible creer que tiene una relación entre si ya que estamos acostumbrados a considerarlos antónimos.
La primera forma de relación entre realidad y fantasía en nuestra conducta es la que tiene que ver con la experiencia, es decir que nuestras fantasías no son otra cosa más que combinaciones de elementos tomados de realidad y los cuales modificamos en nuestra imaginación.
“…la actividad creadora de la imaginación se encuentra en relación directa con la riqueza y la diversidad de la experiencia acumulada por el hombre, porque esta experiencia ofrece el material con el que erije sus edificios la fantasía…”
Es por este párrafo por el cual me termino de convencer el autor, la imaginación de un niño no puede ser más rica que la de un adulto debido a que no ha acumulado tantas experiencias, aunque sigo creyendo que en algunos momentos esta actividad imaginativa o fantasiosa es frenada por los prejuicios que hemos adquirido.
La segunda forma es más compleja, la verdad no voy a mentir, no estoy muy segura de haber entendido correctamente pero bueno dice que es aquella en la que la fantasía ayuda a la experiencia, lo que yo entendí es que es aquella que en cierta manera mezcla la primera relación, es decir que es la que nos permite imaginar a través de las experiencias de otros, lo que nosotros no hemos experimentado por nosotros mismos y creo que lo dejare así porque no quiero meterme en más líos.
La tercera forma de vinculación es aquella en la cual relacionamos la imaginación con las emociones y esta tiene una vinculación reciproca entre imaginación y emoción, esto quiere decir que las emociones pueden hacernos imaginar cosas y por otro lado la imaginación puede generar emociones en nosotros y no por esto quiere decir que lo que sentimos no sea real, esta me pareció una relación muy interesante.
Por último la cuarta forma de relación es en la que de la imaginación del hombre se crea algo completamente nuevo y se materializa convirtiéndose en realidad un claro ejemplo de esto puede ser las maquinas, la experiencia previa hace trabajar la imaginación del hombre el cual crea una máquina para realizar un trabajo que antes se hacía manualmente, pero la maquina no tiene precedente y al ser materializada por el hombre se convierte en una realidad tangible. Es decir que este proceso creador forma un ciclo que relaciona constantemente la realidad con la imaginación o fantasía y en este ciclo es fundamental tanto el aspecto intelectual como el emocional. Realmente es muy interesante esta lectura, lograr entender un poco del cómo funciona nuestra imaginación y como es en cierta manera nuestro proceso creativo resulta asombroso.